Los descendientes de Pedro Linares, muchos de los cuales viven en la Ciudad de México, cerca del mercado de Sonora, continúan la tradición de hacer alebrijes y otras figuras de cartón y papel maché. Sus clientes han incluido a los Rolling Stones y David Copperfield. Los Stones le dieron boletos a la familia para asistir a su show.
Un fenómeno más reciente, el “Desfile anual de Alebrijes”, ha sido patrocinado por el Museo de Arte Popular en la Ciudad de México desde 2007. El desfile de 2009 contó con más de 130 alebrijes gigantes hechos de madera, cartón, papel, alambre y otros materiales, y recorriendo las calles desde el Zócalo en el centro histórico de la ciudad hasta el monumento al Ángel de la Independencia en el Paseo de la Reforma.
Al final del desfile, las piezas se alinean en el Paseo de la Reforma para ser juzgadas y calificas y posteriormente se mantienen exhibidas en ese lugar durante dos semanas.
Además del desfile anual, el Museo ha patrocinado espectáculos de alebrije como el alebrije de tres metros de altura que captó la atención en la “Feria Internacional del Libro” en Bogotá. La palabra “alebrije” no se conocía en Colombia, por lo que los lugareños la llamaron “dragoncito”. Junto con “dragoncito”, se mostraron otras 150 piezas más pequeñas de artesanías mexicanas.